
Construcción en seco: el refugio para los costos de obra en 2026
MERCADOi
En un contexto donde los precios de las propiedades mantienen su tendencia alcista, la pregunta central para inversores y familias es si conviene comprar un inmueble terminado o emprender una obra desde cero. Con costos de construcción que se mantienen en niveles elevados, surge la necesidad de explorar alternativas más accesibles y eficientes.
En este escenario, la construcción en seco gana protagonismo. Esta técnica evita el uso de agua y mezclas húmedas para fijar las partes de una obra; en su lugar, los materiales se pegan, clavan o encastran a una estructura metálica o de madera. Este proceso elimina los tiempos de espera por secado, acelerando significativamente la entrega de la vivienda.
Las ventajas competitivas del sistema
Más allá del ahorro directo, este método ofrece beneficios estructurales y logísticos que impactan en la decisión final:
• Velocidad de ejecución: Se estima que una obra en seco demora entre un 25% y un 40% menos que una tradicional.
• Sustentabilidad y previsibilidad: Al ser procesos más rápidos, la inflación impacta menos en el presupuesto total. Además, el uso de materiales a medida evita desperdicios y reduce el impacto ambiental.
• Optimización del espacio: Las paredes en seco suelen tener un espesor de entre 14 y 15 cm, frente a los 35 o 45 cm de la mampostería tradicional. Esto permite ganar metros útiles y ambientes más amplios sin resignar aislación térmica o acústica.
• Mantenimiento: El sistema previene problemas comunes de la construcción convencional, como la humedad de cimientos que asciende por capilaridad.
El costo por metro cuadrado en febrero 2026
La gran ventaja hoy es económica. Se calcula que la construcción en seco es actualmente entre un 12% y un 15% más barata que la mampostería de ladrillo y cemento.
Mientras que construir un metro cuadrado de calidad media-alta con el sistema tradicional ronda los US$ 1.600 + IVA, el valor con el sistema en seco se ubica hoy en torno a los US$ 1.400. No obstante, este valor es referencial y puede variar según la complejidad del proyecto y las terminaciones elegidas.
La diferencia de costos se explica, en gran parte, por la incidencia de la mano de obra. En el sistema en seco, la mano de obra representa entre el 30% y el 40% del total, mientras que los materiales alcanzan el 60%. En la construcción tradicional, la relación suele ser de 50% y 50%. En un escenario donde se proyecta que el costo de la mano de obra seguirá subiendo y los materiales podrían estabilizarse con la apertura de importaciones, la construcción en seco se vuelve una alternativa cada vez más atractiva para el mercado inmobiliario.
Fuente: La Nación


Estrategias para vender una propiedad como lote: el valor del suelo sobre la construcción

El Corredor de Añelo y el Desafío Habitacional: Claves para el Inversor de Real Estate

Perspectivas del sector inmobiliario: indicadores, financiamiento y oportunidades de inversión

¿Vivienda rápida o inversión a largo plazo? Los desafíos ocultos de la construcción prefabricada

Casas Net Zero: el futuro del Real Estate que permite vivir sin facturas de luz

¿Es justo lo que pagas? La fórmula definitiva para medir la rentabilidad de un alquiler

Estrategias de inversión: Cómo capitalizar el potencial de las propiedades a refaccionar

Cómo elegir al interiorista ideal: claves para evitar errores en tu reforma

La vacancia estructural: El desafío de las viviendas sin habitar en zonas consolidadas


El mercado residencial en Salta: Claves y proyecciones de un sector en plena expansión


