
El sector inmobiliario se renueva: lanzan el primer fondo para invertir en propiedades con montos accesibles
MERCADOiLa inversión inmobiliaria ocupa un lugar clave entre quienes buscan proteger sus ahorros ante la inflación, las devaluaciones y la volatilidad financiera. En la Argentina, el ladrillo es y fue históricamente uno de los refugios de valor más seguros. Desde departamentos comprados para destinar al alquiler y esperar rentabilidad, hasta cocheras o locales comerciales, el sector es la opción predilecta para resguardar el capital.

Pero, en un contexto en el que comprar una propiedad de forma tradicional es cada vez más difícil porque las transacciones recaen prácticamente en el efectivo, comenzaron a surgir alternativas que permiten invertir en el mercado sin necesidad de desembolsar miles de dólares de golpe.
En esta realidad, por primera vez se lanzó en el país un REIT (Real Estate Investment Trust), un vehículo financiero que permitirá invertir en propiedades desde montos mínimos, sin necesidad de adquirir un departamento completo ni ocuparse de la gestión de inquilinos, arreglos o expensas. La apuesta apunta especialmente a captar parte de los ahorros en dólares que se encuentran fuera del sistema financiero y que van perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación en moneda dura.
Los dólares guardados sin producir pierden valor con el tiempo, por lo que esta herramienta se presenta como una opción para ponerlos a rendir dentro de un marco seguro, regulado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y listado en el mercado de bolsas local (BYMA), lo que aporta solidez y seguridad jurídica al inversor. La lógica detrás de esta propuesta busca acercar el mercado inmobiliario a personas que hoy no cuentan con la capacidad financiera para comprar una propiedad estructurada de manera tradicional.
Los REIT son fondos de inversión inmobiliaria que permiten a los individuos diversificar su capital en inmuebles. En mercados internacionales como Estados Unidos, Europa y Asia existen desde hace décadas, operando como fondos que generan ingresos y distribuyen dividendos sin que el inversor deba gestionar los activos directamente. A diferencia de la compra inmobiliaria clásica, son instrumentos líquidos que permiten entrar y salir de la posición cuando la persona lo decida, exigiendo montos de entrada muy accesibles.
El contexto actual del mercado presenta una oportunidad atractiva debido a que los valores de las propiedades se encuentran en niveles históricamente bajos y el riesgo es moderado, ya que el fondo se enfocará en unidades ya terminadas y no en proyectos desde el pozo. El plan estratégico contempla invertir principalmente en propiedades terminadas de alta gama, tales como locales comerciales, oficinas corporativas de categoría y residencias premium. De esta manera, el precio de las participaciones imitará la evolución del valor del metro cuadrado.
Especialistas del sector señalan que el valor del metro cuadrado en el país se encuentra rezagado en comparación con los picos históricos registrados años atrás. Este atraso responde tanto a la corrección de los precios de publicación como al impacto de la inflación internacional en dólares, lo que sugiere un potencial de recupero a mediano plazo.
El mecanismo para ingresar a este fondo será similar al de adquirir una acción o una cuotaparte de un fondo común de inversión, permitiendo suscribir participaciones con montos muy bajos durante el período de colocación inicial. Una vez que el instrumento comience a cotizar formalmente, esas cuotapartes se podrán comprar o vender con facilidad a través de cualquier agente de liquidación y compensación (ALyC) del mercado financiero.
El retorno de la inversión provendrá de dos fuentes principales: por un lado, la renta periódica generada por los alquileres de las propiedades del fondo; por el otro, la apreciación del valor de los inmuebles en el tiempo a medida que el mercado recupere sus niveles históricos.
Uno de los principales diferenciales de este esquema es la liquidez. A diferencia de un inmueble físico, que puede tardar meses en venderse, el inversor que necesite el dinero podrá salir de su posición de forma inmediata vendiendo sus cuotapartes en el mercado secundario de la bolsa.
El vehículo financiero tendrá una duración proyectada de 10 años y se estima que el rendimiento anual superará el 5% en dólares. Para garantizar la transparencia, se mantendrá informados a los participantes mediante plataformas web donde se detallarán las propiedades adquiridas y los valores de locación pactados, permitiendo que cada ahorrista evalúe la evolución de su inversión en tiempo real.
Finalmente, el cronograma de inversión del fondo será progresivo, estableciendo que se deberá tener colocado un tercio del patrimonio en inmuebles dentro de los primeros 12 meses, alcanzando más del 75% del total a los 24 meses, consolidando así una alternativa ágil para obtener exposición al mercado de ladrillos sin asumir los costos operativos tradicionales.
Fuente: La Nación


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