Mercado Inmobiliario 2026: El crédito hipotecario duplica su participación y tracciona los precios al alza

El sector cerró un 2025 de firme recuperación gracias al regreso del financiamiento masivo. Con un ratio de hipotecas que no se veía desde 2018, las propiedades usadas y a estrenar registraron subas de hasta el 11% en dólares, mientras la construcción privada busca consolidarse como el nuevo motor del área.
Actualidad18/02/2026MERCADOiMERCADOi

El mercado inmobiliario argentino consolidó su recuperación durante 2025, impulsado por un repunte sostenido de los precios, el incremento en el volumen de escrituras y el regreso del crédito hipotecario. Este último factor amplió la base de compradores y reactivó la demanda formal, marcando un punto de inflexión tras años de operaciones basadas exclusivamente en ahorros propios.

El financiamiento volvió a canalizarse hacia la vivienda con un impacto significativo. Según los indicadores del sector, entre finales de 2024 y mediados de 2025 la reactivación crediticia dinamizó las operaciones, especialmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. El ratio de hipotecas sobre el total de escrituras superó el 15%, lo que representa el doble del promedio de los últimos cinco años y el nivel más alto registrado desde 2018. Este cambio es relevante frente al predominio del pago al contado que caracterizó al período 2019–2023.

Esta mejora en la actividad general estuvo acompañada por una recomposición gradual de los valores de venta. En CABA, los segmentos de pozo, a estrenar y usados mostraron subidas interanuales que oscilaron entre un 5% y un 11% durante 2025, con una dinámica de precios más estable y con menor dispersión que en el ciclo previo. Los analistas coinciden en que la mayor estabilidad macroeconómica permite que el mercado recupere profundidad, aunque el desafío para 2026 será sostener este impulso sin afectar la accesibilidad de los nuevos compradores.

En contraste, la industria de la construcción se mantuvo rezagada pese a la mejora del entorno económico general. Mientras que el PBI acumuló una mejora cercana al 2% hacia el tercer trimestre de 2025, la construcción sufrió una contracción próxima al 11%. Esta situación se explica, en gran medida, por la retracción de la obra pública, lo que dejó a la inversión privada como el principal motor del sector.

A pesar de que los permisos de edificación y los despachos de materiales continuaron por debajo de los niveles históricos prepandemia, en 2025 comenzó a observarse una leve recuperación en la superficie autorizada para construir. Además, se detectó un cambio en la escala de los desarrollos, con una mayor superficie media por proyecto, lo que sugiere una apuesta por emprendimientos de mayor envergadura.

De cara a 2026, la evolución de la actividad inmobiliaria y constructiva estará determinada por la continuidad de la estabilidad económica, el acceso fluido al financiamiento y la capacidad de la inversión privada para traccionar nuevos proyectos que sostengan la recuperación del sector.


Fuente: BBVA

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