El valor del ladrillo como resguardo: Por qué la vivienda sigue siendo la prioridad de las nuevas generaciones

Un análisis sobre el acceso a la propiedad revela que el deseo de ser dueño persiste en los jóvenes. Los expertos advierten sobre la importancia de la vivienda propia como un pilar de estabilidad económica para el futuro.
Actualidad17/04/2026MERCADOiMERCADOi

El acceso a la vivienda propia se ha consolidado como uno de los desafíos más significativos para el mercado inmobiliario actual. A pesar de las tendencias globales que sugieren una mayor movilidad, el interés por la propiedad inmueble se mantiene intacto en Argentina como un vehículo de estabilidad y seguridad financiera.

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Miguel Chej Muse, referente del sector de desarrollos, analiza este fenómeno y desmitifica la idea de que las nuevas generaciones han abandonado el sueño de la casa propia por una cuestión cultural. Según los datos del sector, cuando existen herramientas de financiamiento viables, el 85% de los jóvenes aspira a dejar de ser inquilino para convertirse en propietario.

La barrera del ahorro previo

El principal obstáculo no radica en la falta de voluntad, sino en la capacidad de integración del capital inicial. Para acceder a las líneas crediticias vigentes, los compradores deben contar con un ahorro que promedia el 30% del valor de la unidad. Esta "barrera de entrada" es la que hoy define el mercado: la mayoría de los jóvenes que logran concretar la compra lo hacen mediante el apoyo familiar o la capitalización de ahorros previos en etapas de pozo.

El inmueble como seguro de retiro

Uno de los puntos más interesantes del análisis actual reside en el rol de la propiedad como resguardo para la etapa de retiro. Históricamente, en el mercado local, la vivienda ha funcionado como un activo de protección patrimonial.

El sector advierte que hoy el inmueble propio es el principal factor de estabilidad para la población de mayor edad. La preocupación a largo plazo para los analistas es que, si no se facilita el acceso al crédito para los sub-40, las futuras generaciones llegarán a su edad de retiro sin el respaldo de un activo propio, lo que alteraría profundamente la dinámica del mercado inmobiliario y el bienestar urbano.

Oportunidades en un mercado de transición

A pesar de estos retos estructurales, los especialistas coinciden en que el contexto actual ofrece ventanas de oportunidad para quienes logran calificar al sistema:

Relación Cuota-Alquiler: Con las nuevas tasas hipotecarias (ubicadas entre el 6,9% y el 7,5%), el costo mensual de un crédito se ha vuelto comparable al valor de un alquiler, con la ventaja de la capitalización final.

Financiación: Entidades como el Banco Ciudad, BBVA e ICBC están compitiendo con productos que incluyen a monotributistas y autónomos, ampliando el espectro de solicitantes.

Segmentación de búsqueda: El 45% de las consultas inmobiliarias actuales provienen de personas de entre 25 y 40 años, lo que indica una demanda activa que espera condiciones de mercado sólidas para dar el paso hacia la escritura.

La conclusión del sector es clara: la vivienda propia no es solo una cuestión de "techo", sino una decisión financiera estratégica que define la salud patrimonial de una persona a lo largo de toda su vida.

Fuente: Perfil 

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